miércoles, 20 de noviembre de 2013

Traspiés... y al suelo

No hubo suerte. El resultado del embarazo de mi subrogada es más que evidente: NEGATIVO.  

Supongo que aunque te hacen participe de las estadísticas, siempre hay algo en toda esa ilusión tan grande con la que inicias este proceso que te hace creer que serás de los elegidos en que  la balanza se inclinara hacia tu lado y obtendrás un resultado positivo a la primera de cambio.

La realidad, sin embargo, se encargo de abofetearme y ponerme en el lugar que me correspondía... a ras del suelo.


Supongo que el bajón psicológico tan grande que ahora siento lo podía haber mermado si hubiera tenido una perspectiva más objetiva de donde me había metido, y palabras como “paciencia” o “tranquilidad tendré que llevarlas más a la práctica si quiero evitar en un futuro que las hostias contra el suelo me acaben pasando factura.


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